Enfrentó varias expediciones: el primero de sus enemigos fue Jácome de Castellón, en 1570, de Diego Fernández de Serpa, la de Garci González de Silva, enviado por el gobernador Juan de Pimentel, con la misión de pacificar y reducir a los indígenas a la región situada entre los ríos Unare y Nevera con el fin de incorporar dicho territorio a la provincia, pero la fuerte resistencia de los indígenas lo impidió, y en 1585, la de Cristóbal Cobos, mandado por la Audiencia de Santo Domingo para someter a los rebeldes de la provincia oriental. Sobre esta última la historia cuenta lo siguiente: al primer encuentro, luego de tres horas de combate, la habilidad de Cobos en este tipo de enfrentamientos le permitió avanzar hasta el jagüey de Macarón, Cayaurima pidió ayuda a otros caciques y logró sorprender a los conquistadores, en la batalla de Macarón.
Cobos al frente de la caballería, pero Cayaurima creyó obtener la victoria fácil, porque contaba con más hombres, pero la astucia de los soldados españoles le permitió penetrar en las filas enemigas y al reconocer al cacique, entablaron con él una lucha cuerpo a cuerpo hasta que Cobos los auxilió. Así lograron apresar al cacique.
Los indígenas se rindieron y ofrecieron cumplir las exigencias de los conquistadores porque querían la libertad de su jefe, después colaboraron con la construcción de las casas del asentamiento de San Cristóbal de los Cumanagotos. Como cumplieron la promesa Cobos liberó a Cayaurima.
Cae muerto en una celada que los españoles le tendieron, cuando merodeaba un campamento castellano.
Fuente: Diccionario de Historia de Venezuela Tomo I, Fundación Polar, 1997.
Orlando Camacaro, trabajo publicado en la página web de Monografías.










