viernes, 16 de diciembre de 2011

Cacique Tamanaco

Cacique de los indios Mariches y Quiriquires quien mantuvo una tenaz resistencia a los españoles en su territorio. Su forma de enfrentar al enemigo era única, no podía ni daba cuartel. Igual que el bravo Guaicaipuro, su misión era sacar de sus predios al invasor.

Según el Hermano Nectario María, poco después de la toma de posesión del gobernador de la provincia de Venezuela Diego de Mazariegos, el 5 de diciembre de 1570, éste se interesó en lograr la pacificación de las tribus del valle de caracas, especialmente de los Mariches y para ello nombró a Francisco Calderón, teniente de la recién fundada ciudad Santiago de León de Caracas quien delegó en el capitán Pedro Alonso Galeas la jefatura de una expedición de 80 hombres, destinada a someter a los Mariches, con ellos iban Garci González de Silva y el cacique Aricabacuto o Aricabuto, quien sirvió de guía.

González de Silva logró ubicar el refugio de un grupo de unos 200 indios. Tamanaco, avisado de este hecho, se presentó en el sitio con unos 300 hombres y se libró un combate que resultó indeciso; ante esto Galeas decidió buscar a Tamanaco y entró en contacto con el cacique Tapiaracay, quien pidió que le enviasen el cacique Aricabuto en muestra de amistad, pero Tapiaracay intentó infructuosamente de emboscar a Aricabuto. Los acontecimientos indujeron a acelerar la captura de Tamanaco, hecho que se produjo pocos días después.

Luego de una lucha feroz, González de Silva pudo someter a Tamanaco. Se le condenó a muerte, pero ofreciéndole la vida si lograba vencer en una lidia cuerpo a cuerpo a un perro bravío de González de Silva.

De una dentellada el perro detiene al indio. Este cae al suelo. En el primer asalto le desgarra el cuello y el otro lo degüella. El perro continúa encarnizado hasta que le desprende la cabeza al insigne guerrero. Con la cabeza del indio en una estaca entró triunfante a caracas Pedro Alonso Galeas. Cuando Garci González llegó a su casa encontró muerto el perro y su cabeza igual que la del valiente cacique prendía también de una pica. Corría el año 1573.


Fuente:
María Electa Torres Perdomo. Aborígenes: Olvidados de la Historia de Venezuela, 2007.

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